La idea

En sincrus buscamos de manera práctica, aquel estado de gracia que nos permite captar las señales que la vida nos envía para aprender a vivir y respetar sus presentes.
Para hacerlo posible, utilizaremos todas aquellas herramientas que creemos que pueden mejorar este estado de percepción de lo sutil, creando las condiciones necesarias para ayudarnos a obrar según las leyes de la naturaleza y su sabiduría.
La gente de sincrus, queremos que la manera fundamental de conseguir seguir este camino, sea participando y cooperando en la experimentación de técnicas y con la vivencia directa del conocimiento, para realizarnos como seres humanos.
El concepto de sincrus se ha inspirado en el estímulo que produce el suceso de la sincronicidad coincidente significativa. En cierta manera, la coincidencia da significado a nuestras vidas. Crea una conexión de ideas que tiende a fortalecer la unidad, dando a la vida una perspectiva más profunda de los acontecimientos y el discurrir de las cosas. Esta ampliación del conocimiento de los procesos, puede establecer una más amplia concienciación en nuestra vida. Una “sincronización” como me gusta decir.
Lo importante pero, no solo son las coincidencias. Lo que realmente es preciado, es poder vivir de tal forma que se disponga de la capacidad de percepción e identificación de la sincronicidad significativa y que esta se vea como un acontecimiento sorprendente, mágico y gratificante. Verlo como aquello que nos conecta con la magia del transcurrir cuotidiano de la vida.
Entonces, cuando consigamos recuperar estas capacidades de percepción de información vital del origen, podremos reorientar-nos, para afinar la percepción de los indicadores para vivir de acuerdo a los principios naturales y armonizadores. Es decir, volver a nuestro estado de sintonía con nuestra naturaleza, y aplicarlo en nuestras vidas. Viviendo para convertirnos en seres espirituales o antenas cósmicas, y reunirnos con el todo.